Buscar 3 pies al gato… pero no eran patas?

Nuevo refrán de gatos  para nuestra colección: «Buscar 3 pies al gato». Hoy tenemos a Moe, un simpático minino que se ha ofrecido voluntario para el reto de buscar 3 pies al gato. Hemos encontrado 3 patas e incluso una cuarta… No parece tener mucho sentido…

Pero para que voy a buscar 3 pies al gato si sé que tienen 4?

Buscando por los cibermundos hemos encontrado un par de artículos muy interesantes. El primero de ellos da una detallada explicación de donde proviene el refrán. Del segundo lo interesante son los comentarios que da la gente.

El significado del refrán según ambos artículos es el que indica la propia Real Academia de la Lengua:

1. Buscar soluciones o razones faltas de fundamento o que no tienen sentido.

2. Empeñarse en cosas que pueden acarrear daño.

Aunque en sus inicios el refrán era «buscar 5 pies al gato», cosa que es imposible:

Buscar cinco pies al gato se dice de los que con sofisterías y embustes nos quieren hacer entender lo imposible; nació de uno que quiso probar que la cola del gato era pie.

Ya sabemos el significado del refrán pero como ha pasado de 5 a 3?

Pues la primera vez que se usó el refrán como «buscar 3 pies al gato» fue en el Quijote. La obra de Cervantes al ser tan conocida hizo que se propagara rápidamente su uso. Entonces nos viene una pregunta a la mente: «Por qué alguien como Cervantes, gran conocedor de la lengua, usaría mal un refrán?». Hay dos posibles respuestas a esta pregunta. La primera es que Cervantes quiso darle a su personaje un tono más cómico e hizo que el Quijote pronunciase mal el refrán. Y la segunda es que quizá Cervantes podría haber hecho un juego con la métrica pues ga-to tiene dos pies métricos y no tres.

Buscar tres pies al gato da para más

Pero como os hemos comentado al principio tenemos un artículo donde los comentarios de la gente son una mina y dan dos posibilidades más al inicio del refrán.

El primero nos dice: «Buscar traspiés al gato». El significado de este sería que no intentes buscar traspiés de un gato pues los mininos son muy ágiles y raras veces se tropiezan. De aquí a «buscar tres pies al gato» hay una simple variación fonética que se pudo haber producido cuando alguien pronunció mal el refrán o cuando alguien lo escuchó mal.

El segundo sería algo así: «Buscar tres pèls al gat». Éste proviene del catalán, la traducción sería algo así como: «Buscar tres pelos al gato». En este caso se refiere a buscar tres coloraciones al pelaje de los gatos pues los machos casi nunca son de tres colores al contrario que las hembras (Esto está relacionado con el artículo que tenemos pendiente de la genética de los gatos que os comentamos en «Una componente de la banda Kiss«). Ya se sabe como va esto de escuchar algo en una lengua y entender algo totalmente distinto en otra.

Espero que os haya parecido interesante el artículo. Nos vemos en el próximo! 🙂