Cara de beato y uñas de gato

En este artículo os vamos a hablar del refrán «Cara de beato y uñas de gato», que básicamente quiere decir que no os fiéis de las apariencias. 🙂

Cara de beato y uñas de gato

Según la Real Academia de la Lengua la palabra beato significa, entre sus varias acepciones, ser una persona que ha sido beatificada por el papa. Con esto entendemos que una persona con cara de beato es alguien que tiene pinta de ser una persona con un rostro amigable y de confianza.

Por otra parte tenemos las uñas de gato que, posiblemente, la mayoría de los lectores conoceréis por ser muy traicioneras y estar muy afiladas.

Así que tenemos a alguien con cara de beato y uñas de gato, cosa que quiere decir que hace cara de buena persona, pero que en realidad es alguien traicionero. Definición que coincide con la que se da en el Centro Virtual Cervantes:

Alude a quien alaba o aplaude en presencia de alguien y lo vitupera en su ausencia.

Y con la que se da en la web de Frases para la Historia:

Critica a los hipócritas que muestran una imagen de bondad que no se corresponde con sus actos.

Origen de la frase

La verdad es que no hemos encontrado en ningún sitio donde se originó la frase de «Cara de beato y uñas de gato», pero viendo que en el Centro Virtual Cervantes la han marcado como en desuso suponemos que ya tendrá sus años o sus siglos. Creemos que su mayor uso fue cuando la iglesia católica tenía un mayor peso y había más iglesias y claustros repartidos por el territorio, aunque esto es una hipótesis nuestra y no debe tomarse el pie de la letra. 🙂