Cómo educar a un gato y no morir en el intento

Hoy os vamos a hablar un poco sobre cómo educar a un gato, algunas nociones básicas que hay que tener en cuenta.

Cosas a tener en cuenta antes de saber cómo educar a un gato

Hay que tener en cuenta la edad del gato antes de intentar enseñarle las normas, no será lo mismo intentar educar a un gato de menos de un año (que aún no se le considera adulto) que a otro de diez años. Otra cosa a tener en cuenta es que los gatos no son capaces de pensar de forma abstracta, esto quiere decir que si lo regañas por arañar la pata de la mesa le quedará claro que no puede arañar la pata de esa mesa, no que no pueda arañar otra cosa.

Cómo educar a un gato

Para empezar a educar a un gato hay que dejar las cosas claras, que entienda que está haciendo algo mal y esto pasa por una serie de reglas.

La primera es que se tiene que regañar al animal usando siempre la misma expresión, como por ejemplo se puede utilizar el «No!» así el gato sabrá que está pasando. Si se usan varias expresiones podemos confundir al gato, aunque todos sabemos que no es tarea fácil después de ver el estropicio causado por el minino. 😉

La segunda cosa a tener en cuenta es que se debe regañar al gato justo en el momento en que esté perpetrando el crimen, así sabrá que eso que está haciendo está mal. Si lo regaña media hora más tarde cuando esté estirado en el patio tomando el sol posiblemente le moleste y lo irrite.

Otra cosa es que, como todos sabemos, los gatos no acostumbran a hacer nada por voluntad propia a menos que haya algún premio de por medio. Así que se puede premiar al gato cada vez que haga algo que está bien, con esto tenemos que asocia lo que esta bien con un premio.

Por último no deberemos hacer ninguna excepción. Si le tenemos prohibido subirse al sofá y un día, por lo que sea, le dejamos que se suba el gato interpretará que las normas establecidas se han revocado. Así que mucho cuidado con este punto.

Formas alternativas a regañar

Siempre es difícil saber cómo educar a un gato, pero quizá es más difícil saber como aplicar un regañina o un castigo. A parte de usar siempre la misma expresión hay otras formas de disuadir al gato para que deje lo que está haciendo y es hacer ruidos molestos como una palmada o un chillido.

Una forma muy interesante de educar a un gato es la de utilizar un pequeño chorro de agua con una pistola de agua, pero que el gato no nos vea. Si somos capaces de hacerlo conseguiremos que si, por ejemplo, está arañando el sofá el gato piense que el sofá se está defendiendo.

Eso sí, nunca se recomienda el castigo físico ni que se le esté regañando cada dos por tres, pues puede provoca que el animal se vuelva cada vez más desconfiado.

Para acabar con el artículo pensad que el gato seguirá las normas, pero casi seguro que solo lo hará cuando estemos delante suyo. Todos sabemos que los gatos siempre hacen lo que les da la gana. 🙂

Si os gustaría saber un poco más sobre cómo educar a un gato os añadimos un link a nuestra fuente: Mundoanimalia.