Con qué sueñan los gatos?

Una fría noche de invierno, al volver de quedar con unos amigos, caminaba sola por la acera. Hacía frío y corría aire, un aire gélido, de aquellos que te congela la punta de la nariz y te tiñe el abrigo de blanco.

Toc, toc, toc, toc, sonaban mis tacones, y, de repente, oí algo más, un murmullo lejano, como si el viento ululase entre las piedras de un templo milenario. Me detuve. Aún podía oírlo. Me pregunté qué sería, a aquellas altas horas de la noche, y con aquel frío, y me entró miedo. Un miedo extraño, como si ya hubiera oído algo parecido otra vez.

Seguí andando, pues, y, al doblar la esquina, me pareció que el rumor sonaba más cerca. Vi la luz anaranjada al final de la calle, dónde está nuestra casa. El ruido parecía venir de allí! Ya parecía el dios de un mar colérico, agitando las olas con un rugido de tempestad. Ah! Iba y venía con una consistencia de pesadilla. Creí enloquecer, y eché a correr, esperando que al abrir la puerta de casa se hiciera el silencio y pudiera, al fin, esconderme debajo de las sábanas y entregarme al sueño.

Pero mis esperanzas fueron en vano.

Al meterme en casa, me recibió el mismo estruendo infernal, más fuerte que antes si cabe, envolviéndome como el bramido de una bestia hambrienta de piernas humanas.

Me tapé las orejas i perdí el sentido. Al despertar, todo estaba en calma. El frío suelo me acariciaba las mejillas. Me puse en pie como pude y entré en el comedor. Inexplicablemente, todo estaba como siempre: un alegre fuego ardía en la chimenea y Sora dormitaba en el sofá. Mi hombre estaba con ella, haciendo punto de cruz. Se levantó y me dio un beso en la frente:

-Te lo has perdido –dijo, señalando a la gata.- Hasta hace un momento dormía y se echó a roncar como si no hubiera un mañana.

El sueño en los gatos

Bromas aparte, los gatos duermen, sueñan y roncan como nosotros. Durante el sueño, tienen fos fases diferenciadas, la REM y la no-REM.

Es en la fase REM donde se produce la mayoría de los sueños. Ésta supone un 30% del tiempo en que duermen los gatos (en los humanos supone sólo un 20%). Es bastante, sobretodo teniendo en cuenta que los gatos suelen dormir entre 16 y 18 horas diarias.

El hipocampo es la parte del cerebro encargada de la memoria y de los sueños. Es similar en todos los mamíferos vertebrados, por eso se puede afirmar con bastante seguridad que los gatos (y, por ende, el resto de mamíferos) sueñan de manera muy similar a los humanos.

Con qué sueñan los gatos?

Pues de la misma manera que los humanos soñamos de manera habitual con cosas relacionadas con nuestro entorno o cosas que nos han pasado, es de suponer que los gatos soñarán lo mismo, por ejemplo, que cazan, o que miran por la ventana o que los acarician.

Puedes saber si tu gato está soñando mirándolo mientras duerme (no te preocupes, él también te mira cuando duermes tú). Si mueve las patitas o los bigotes o hace ruiditos es señal que está soñando.

Los gatos no sólo tienen sueños agradables. Por desgracia, a veces también tienen pesadillas. Normalmente se las reconoce porque se despiertan sobresaltados, o porque hacen ruidos de angustia mientras duermen. Son casos de gatos que padecieron malos tratos o que fueron abandonados y que recordaron esa triste etapa de su vida mientras estaban soñando. Como siempre, no hay nada mejor que darles todo el amor que podamos para que puedan olvidar.

Y tu, ya sabes distinguir cuándo sueña tu gato?

Os añadimos un par de enlaces con más información: Love Meow y Petful.