Dar gato por liebre. O en este caso conejo

Hoy tenemos un nuevo refrán: «Dar gato por liebre». Muchos se estarán preguntando quien sería tan despistado de confundir un gato con una liebre pues el gato tiene las orejas más pequeñas y una cola más larga. Pero como todo en esta vida tiene su explicación. Y si, lo de la foto es un conejo y no una liebre, pero no hemos encontrado ninguna de un gato y una liebre así que os dejamos con esta, que además parece que sean amigos de toda la vida posando para una foto. 🙂

A quien no le han llegado a dar gato por liebre?

Quien no ha oído: «Ve con cuidado o te van a dar gato por liebre»? El significado se intuye con facilidad, ser engañado. Por ejemplo, cuando te intentan vender una herramienta como si fuese de una calidad muy superior de la que realmente es.

Pero quien va a confundir un gato con una liebre?

Pues básicamente la gente que se lo comía. Si señoras y señores, como se comenta en este artículo, las antiguas posadas, mesones y tabernas tenían la mala fama de servir gato y cobrarlo como si se tratase de liebre, conejo o cabrito. En aquella época también se vendían unos pasteles parecidos a las empanadas que se rellenaban de carne de liebre y que se vendían en los puestos callejeros, no hace falta decir que pocos eran los puestos que realmente vendían carne de liebre y muchos los que rellenaban los pasteles con carne de gato. Era una estafa muy común y que se acabó haciendo un hueco en el refranero español.

Y hasta aquí la explicación de «Dar gato por liebre». Nos vemos en el siguiente post! 🙂