Gato escaldado, del agua fría huye!

Empezamos la semana con un nuevo refrán, hoy le toca a: «Gato escaldado, del agua fría huye». Y además os dejamos con esta curiosa imagen de un gato jugando con unos cubitos de hielo. 🙂

Pobre gato escaldado…

Según el Centro Virtual Cervantes:

Quien ha padecido algún daño en una situación peligrosa teme hasta la apariencia de aquello que le ha hecho sufrir. En un sentido más general, este refrán indica que una experiencia dolorosa nos vuelve muy desconfiados.

Por poner un ejemplo, imaginad que alguien os ha empujado por las escaleras y os habéis dado un buen golpe. La próxima vez no vais a dejar que nadie se ponga detrás vuestro, por si acaso. Pues eso mismo es lo que le pasa al pobre gato escaldado del refrán, que se ha quemado una vez y no tienen ningún interés en volver a comprobar la temperatura del agua.

De donde proviene el refrán «Gato escaldado, del agua fría huye»?

Hemos estado buscando por los mundos de Internet y hemos sido incapaces de encontrar sus inicios. Pero aún así hemos estado dándole algunas vueltas al tema y hemos llegado a varias conclusiones:

  • Es bien conocida la fobia de la mayoría de los gatos al agua y quizá no tenga nada que ver que esté caliente. Aunque suponemos que será así para darle sentido al refrán.
  • También es posible que algún desaprensivo intentase bañar a su gato con agua caliente y se encontrase con un gato escaldado que desde ese momento huyese de cualquier tipo de agua.
  • También puede ser que no fuese ningún humano, sino que fuese un gato curioso que acercase demasiado el hocico donde no tocaba y acabase siendo un gato escaldado.

Y hasta aquí el refrán: «Gato escaldado, del agua fría huye». Esperemos que os haya gustado. 🙂