Gato esfinge o sphynx, el gato sin pelo

En este artículo os vamos a hablar del gato esfinge, también conocido como sphynx. Quizá la raza de gato sin pelo más conocida.

La historia del gato esfinge

Parece ser que nadie se pone de acuerdo sobre el origen de esta raza. Hemos encontrado quien dice que esta raza se remonta a la época de los Aztecas, que criaban perros y gatos sin pelo. Por otra parte dicen que la raza surgió en Canadá en la década de 1960 y que llegó a Europa en los años 80.

Características físicas del sphynx

El gato esfinge acostumbra a ser de tamaño medio y de apariencia maciza con unos músculos potentes. El cuerpo del sphynx tiene un torso grueso y una barriga prominente que le da aspecto de pera. Y sus patas son de tamaño mediano en consonancia con su cuerpo.

Su cabeza es ligeramente triangular y angulosa. Su nariz es corta y tiene unas orejas muy grandes. A parte sus ojos son muy grandes y oblicuos.

La mentalidad del gato esfinge

Esta raza se la puede considerar un pedazo de pan pues su agresividad es casi nula, con lo que es ideal para una casa con niños. El gato esfinge es una raza muy juguetona y cariñosa que requiere mucho contacto con sus propietarios.

Para acabar el artículo diremos que se trata de una raza muy saludable y que no acostumbra a tener problemas de salud. Pero que hay que bañarlo un par de veces al mes debido a que su piel produce mucho sebo al transpirar. A parte, hay que ir con cuidado durante el invierno pues al no tener pelo nota más el frío y los cambios de temperatura.

Si queréis saber más información sobre el gato esfinge os dejamos un enlace: Mundo Animalia.