Gatos negros y la literatura

Sora es negra, más negra que el sobaco de un grillo, más negra que la hora más oscura es una noche sin luna, tan negra que cuando le hacemos fotos sin flash cuando ya ha oscurecido, en la pantalla del móvil sólo aparecen dos soles brillantes llenos de maldad.

Gatos Negros

Foto de Sora

Vuestros gatos negros!

Hace poco celebramos el día del gato negro con este otro artículo, y tuvimos la suerte de conocer a vuestros bellos gatitos por Facebook (gracias por las fotos!). Como muchos ya sabréis, los gatos negros no son malos (aunque Sora haga honor a su fama y nos destroce los tobillos a mordiscos o nos amenace si la queremos hacer bajar del sofá).

Los gatos negros en la historia

Aunque ya hablamos de las supersticiones sobre el gato negro en este otro artículo, cabe destacar también que son vistos como portadores de buena ventura en lugares tan dispares como Escocia, Japón (en donde se cree que si una mujer tiene un gato negro tendrá muchos pretendientes) o Egipto (en el que directamente se veneraba a los gatos fuera de la raza que fuesen, hasta el punto que llegaban a enterrarse con sus amos).

Los gatos negros en la literatura

No nos olvidemos tampoco de uno de los gatos negros más ilustres (aunque suponemos que debido a las supersticiones son poco utilizados) y conocidos de la literatura. Hablamos de Pluto, uno de los protagonistas de El gato negro, el clásico cuento de Edgar Allan Poe en el que nada es lo que parece y el gato se vengará de los malos tratos de su amo… a su manera.

También tenemos a Behemoth de «El Maestro y Margarita» o Carbonel de «Carbonel: El rey de los gatos». Seguro que hay muchos más gatos negros en la literatura, os proponemos que nos digáis más. 🙂

Como ayuda os dejamos un enlace con gatos (no solo negros) en la literatura: Wikipedia.