Llevarse el gato al agua o como acabar mojado

Hoy en Gato Vago os vamos a hablar de la expresión “Llevarse el gato al agua”. Esta frase se utiliza para decir que has conseguido algo muy complicado, aunque también se usa para expresar que alguien ha derrotado a otra persona.

De donde proviene la frase: “Llevarse el gato al agua”?

Navegando por los mundos de Internet hemos encontrado varios posibles orígenes de esta frase, pero como pasa siempre con estas cosas es imposible saber cual fue su inicio.

Según la Fundación de la Lengua Española el inicio del refrán proviene de un juego de muchachos:

El juego consistía en fijar verticalmente en el suelo un madero horadado en su extremo superior. Introducían por dicho agujero una soga, se ataban a los extremos de ésta los contendientes, y, vueltas las espaldas, tiraba el uno contra el otro, hasta que el de más fuerza hacía subir al otro a lo alto del madero. También solían echar la soga por una tiranta o viga, y el que tiraba más daba con el otro en la viga, con gran risa de los que miraban. “Otras veces lo hacen sin echar la soga por la tiranta o viga, sino en el suelo, cerca de un charco o lodo; y porque el que más puede lleva al otro, yendo a gatas, para echarlo en el agua, le llaman llevarse el gato al agua.

Según podemos leer en la revista Muy Interesante el señor Sebastián de Covarrubias, en su obra Tesoro de la Lengua Castellana, propone el siguiente:

Antiguamente debieron de usar cierto juego en la ribera del río con un gato, y ganaba el que le metía dentro de él; pero como se defiende con uñas y dientes, era dificultoso y peligroso.

Según un blog que habla del origen de las expresiones tenemos otra versión que es parecida a la primera puesto que la idea es acabar en un charco saliendo a cuatro patas:

El juego del “tira y afloja” (cuyo posible origen se remonta a la antigua Grecia, donde formaba parte de los ejercicios que los soldados practicaban en su instrucción militar) consiste en que dos grupos tiran de los extremos de una cuerda y gana el que lleve a los otros a su terreno.
Era tradición jugarlo entre medias de un charco para que así los perdedores cayeran al mismo. Cuando ésto sucedía, los vencidos caían “a gatas”, es decir, con las manos y rodillas apoyadas en el charco. Al suceder ésto los vencedores en consecuencia comentaban que conseguían “llevarse el gato al agua”.

Quien consigue llevarse el gato al agua?

Como hemos dicho al inicio no se sabe del cierto el origen de la expresión, por eso mismo hemos hecho esta pequeña recopilación de los orígenes que hemos encontrado. Seguramente nunca sabremos cual fue el origen de “Llevarse el gato al agua”, pero desde Gato Vago queremos añadir que a nosotros nos encantan estas cosas y que preferimos encontrar 20 posibles interpretaciones del inicio de una frase a 5. 🙂