Maneki Neko, el gato de la fortuna

En este artículo os vamos a hablar de Maneki Neko, un gato que seguro que todos conoceréis. 🙂

La historia de Maneki Neko

Dice la leyenda que en Japón había un templo en el que vivía un monje con su gato Tama. El monje era muy pobre, pero siempre compartía su comida con su gato.

Una noche, un hombre muy rico que venía de la ciudad se vio sorprendido por un aguacero cuando se encontraba en el bosque cercano al templo. Buscó cobijo bajo un árbol, y, al rato, le pareció distinguir la figura de un gato que le hacía señas para que se le acercara. El hombre, movido por la curiosidad, decidió acercarse al animal. Justo cuando se agachó para acariciarlo, un rayo partió el árbol por la mitad.

Tama la había salvado la vida! Agradecido, el hombre colmó de riquezas al gato y al templo. Y en honor al gato creó la figura del Maneki Neko, que a partir de entonces gozó de una gran popularidad.

El gato que invita

Así pues, Maneki Neko quiere decir «gato que invita» (del verbo japonés maneku (招く), «invitar a pasar»), aunque también se le conoce como «gato de la suerte» o «gato de la fortuna», ya que, como contaba la leyenda, se dice que trae buena suerte a su duñeo.

Se lo representa mediante esculturas hechas con todo tipo de materiales como plástico, porcelana o cerámica. Normalmente, el gato pertenece a la raza bobtail japonés, aunque hay muchas variaciones , como por ejemplo en el color (es muy común el dorado) e incluso es frecuente convertir gatos de ficción en maneki neko, por ejemplo Hello Kitty o Doraemon.

Es habitual encontrarlo en las puertas de establecimientos como bares o tiendas, y su función depende del color que tenga. Por ejemplo, el dorado sirve para atraer el dinero, los negros para ahuyentar a los malos espíritus, los rosas para atraer el amor, etc.

Si queréis más información sobre el maneki neko os incluimos un par de enlaces: Wikipedia y El Libro de los Gatos.