Mau Egipcio, el gato que llegó de Egipto

En este artículo os vamos a hablar del Mau Egipcio, una raza originario de (¡sorpresa!) Egipto. Además, tiene un gran parecido a los gatos de las pinturas murales que se hicieron en el antiguo Egipto.

El inicio de la raza Mau Egipcio

Aunque la raza desciende de Egipto parece ser que su cría empezó en 1950 en Italia por parte de la Nathalie Trubetzkoi, una princesa rusa que se vio obligada a exiliarse y que usó sus canales diplomáticos para obtener una pareja de gatos de esta raza.

En 19855 la raza Mau Egipcio fue presentada en un concurso felino en Roma. Y en 1956 Nathalie se mudó a Estados Unidos donde, al año siguiente, presentó un cachorro de esta raza en el Empire Cat Show de Nueva York.

Características físicas

El cuerpo del Mau Egipcio es de talla media, bien proporcionado y musculado. Su cabeza tiene la forma de un triangulo redondeado que enmarca unos ojos grandes y almendrados. Tiene las orejas grandes con las puntas bastante afiladas.

Sus patas posteriores acostumbran a ser más largas que las posteriores. Su cola es más ancha en la base y se va estrechando a medida que llega a la punta.

Uno de los rasgos más distintivos es su pelaje claro moteado de color más oscuro. Estas motas han de ser redondeadas y estar repartidas de forma uniforme.

Carácter de la raza

Los gatos de la raza Mau Egipcio destacan por ser muy inteligentes. Además se muestran tranquilos y afectuosos con los conocidos. Aunque hay que tener en cuenta que es muy territorial y celoso, cosa que hace que no sea muy recomendable para dejarlo solo jugando con los niños.

Si queréis saber más sobre esta raza os dejamos, como siempre, un par de enlaces: Wikipedia y Mundo Animalia.