Mi gato gordo no se mueve del sofá

Hoy os vamos a hablar de como hacer que vuestro gato gordo haga un poco de ejercicio.

Hay un gato gordo en el sofá

Después de ver tantas veces a Sora sentada en el sofá nos hemos inventado una canción que tiene como estribillo «hay un gato gordo en el sofá». Quizá algún día nos animemos a grabaros un audio. 🙂

Hará unos días fuimos a ver a la veterinaria porque Sora no se adelgazaba y nos dijo que, aunque come pienso para perder peso, el gato tiene que moverse o de poca utilidad tiene que haga dieta y Sora es una gata que no se mueve ni que la maten. Así que nos dio varios consejos para hacer que haga un poco de ejercicio y os vamos a contar nuestra experiencia.

Gato Gordo Vs Gato Vago Team

Lo primero que nos preguntó es si jugábamos con ella a lo que le dijimos que si pues utilizamos un cordel (un trozo de un ovillo de lana) que es lo único que hace que se mueva un poco. Seguidamente nos preguntó si jugaba sola y le respondimos que no, que únicamente «habla» con sus ratoncillos como os explicábamos en el artículo del lenguaje de los gatos.

Después de esto lo primero que nos dijo es que nos fijásemos en sus hábitos, que si tiene la costumbre de pasar la tarde en un sitio cojamos al gato gordo y lo dejemos en otra parte de la casa para que tenga que volver a su zona. Otra cosa que nos comentó es que le tirásemos la comida para que fuese a buscarla, en el caso de la veterinaria tenía un pasillo muy largo en su casa y tiraba un grano de comida a la otra punta del pasillo para que su gato gordo lo fuese a buscar, se lo comiese y volviese a buscar más. La última opción que nos dio era comprarle una bola de comida que no es más que una bola donde pones la comida y tiene unas pequeñas ranuras por donde salen los granos, así que el gato tiene que darle golpes si desea que salga su comida, con lo que se consigue que haga un poco de ejercicio.

Nos ha funcionado alguna de estas cosas? La respuesta es no… Si cogemos a Sora y la cambiamos de sitio se estira donde la dejemos, o busca el lugar más cómodo de la zona. Si le tiramos la comida para que vaya a buscarla se la mira, nos mira a nosotros y se estira en el suelo. Y a la bola de comida no le hace ni caso… así que 3 a 0 a favor del gato gordo.

Pero bueno, hemos perdido 3 batallas contra el gato gordo, no la guerra. Así que nos pusimos manos a la obra para pensar nuevas formas de hacer que Sora se ponga a hacer un poco de ejercicio. Una de ellas es coger un trozo de cordel y atarle un trozo de pavo (le encantan las lonchas de pavo) y a correr por la casa con el pavo. También hemos intentado ponerle un trozo de cordel en la cuerda para que juegue ella sola cuando lo vea… Aunque ese no le ha gustado mucho que digamos. 🙂