Perros y gatos no se llevan bien

Hoy os vamos a hablar sobre el motivo por el que la gente cree que perros y gatos no se llevan bien! 🙂

Se llevan como perros y gatos

Quien no ha visto nunca a un perro persiguiendo a un gato? Es que los gatos tienen miedo de los perros? La respuesta a esta última pregunta es no, pero como siempre pasa la evolución ha hecho que cada especie actúe de forma diferente ante cada situación.

Hemos estado indagando un poco sobre el pasado de cada especie gracias a este artículo tan interesante del que intentaremos resumiros un poco las ideas clave, aunque os recomendamos que le echéis un vistazo, merece la pena. 🙂

Los perros provienen de los lobos que son una especie que siempre ha ido en manada y esto implica que tienen más posibilidades de éxito en un ataque al ir en grupo. Pero no es el único factor a tener en cuenta a la hora de plantear un ataque pues también debe tenerse en cuenta el coste de la batalla. En este caso los lobos al vivir en manada cuidan y protegen a otro lobo que haya quedado malherido tras un combate.

En cambio los gatos provienen de los grandes felinos que son depredadores solitarios. No cuentan con este factor de que si caen heridos alguien les va a proteger o cuidar. Así que ante cualquier peligro ponen pies en polvorosa y huyen para esperar un momento mejor.

Todo esto que quiere decir que un perro está programado genéticamente para atacar mientras que un gato está programado para huir. Por eso mismo un perro no se lo piensa dos veces a la hora de ponerse a correr detrás de un gato y éste no se lo piensa dos veces antes de salir corriendo.

Toda esta teoría es aplicable a todos los perros y gatos del mundo? La verdad es que no, pueden darse casos de que sea el gato quien persiga al perro o de que el gato no huya y le dé zarpazos al perro. La genética siempre queda ahí, pero no olvidemos que siempre queda lo que ha aprendido cada animal de pequeño o la conducta que le ha inculcado su propietario.