Un ojo al gato y otro al garabato

En este artículo os vamos a hablar de un nuevo refrán (del que sí que hemos encontrado el significado). Se trata de “un ojo al gato y otro al garabato”.

Un ojo al gato y otro al garabato

Hace muchos años, cuando aún no había neveras ni congeladores, los carnes se preparaban como embutidos para que durasen más tiempo sin echarse a perder. Estos embutidos se colgaban de unos instrumentos conocidos como “garabatos”. Que según la RAE es un instrumento de hierro con punta en forma de semicírculo, que sirve para tener colgado algo, o para asirlo o agarrarlo.

Antiguamente en las casas habían gatos que se encargaban de mantener la población de roedores a raya. Pero, como es bien sabido, los gatos se caracterizan por ser unos animales que hacen lo que quieren, así que si ven comida colgando de un gancho no van a ser ellos los que la dejen allí para que se la coma otro. Así que cuando podían se llevaban un embutido porque no solo de ratones se alimenta el gato. 🙂

Así que de aquí proviene el refrán de “un ojo al gato y otro al garabato”, de tener que estar pendientes en todo momento de qué estaban haciendo los animales y de la comida que había colgada en el garabato. Aunque esto también es aplicable a día de hoy como cuando tienes que estar atento a dos cosas a la vez y no te puedes despistar ni un momento.

Y hasta aquí el artículo de hoy. La verdad es que nos ha gustado poder encontrar información sobre este refrán porque hacía tiempo que eramos incapaces de encontrar nada sobre otros refranes. Y, como siempre, si queréis saber más sobre el refrán “un ojo al gato y otro al garabato” os dejamos un par de enlaces: Chilango y El Blog de Pinacho.